jueves, 17 de marzo de 2016

Retos en prevención de delitos financieros para los sujetos obligados, directores y gerentes

A continuación les comparto un artículo interesante publicado en la página Antilavado de dinero, al final los créditos de los respectivos autores.



El avance normativo de Colombia, que incluye nuevos sujetos obligados a cumplir con normativa contra el lavado de activos, y que genera grandes riesgos y pesadas cargas para sectores menos familiarizados con estos controles, sirve de lección no solo para Colombia sino también como guía y referencia para el resto del continente). Enfoque Basado en Riesgo (“Risk-Based Approach”)

Es primordial analizar todas las operaciones y transacciones de la empresa desde un enfoque basado en riesgo, porque efectivamente el riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo se puede presentar en todas y cada una de las actividades desarrolladas por la empresa. Si se minimiza el riesgo de LA/FT (como sucede en la mayoría de los casos) debido a la confiabilidad que generan los clientes, proveedores, empleados, accionistas, aliados estratégicos, etc., se está ante la eventualidad de que estos riesgos se materialicen e impacten negativamente a la empresa.

El grado de escepticismo en este tema es fundamental para prevenir que el riesgo de LA/FT se materialice. Uno de los principales problemas con el riesgo de LA/FT, es que los empleados por la familiaridad y el conocimiento que tienen de todas sus contrapartes (clientes, proveedores, empleados, accionistas, aliados estratégicos, etc.) no generan un grado de escepticismo mayor con ellos; por el contrario, a medida que más los conocen, más confían en ellos, sin hacer ninguna prueba o análisis de sus operaciones o actividades.

Un caso que merece una especial atención es el de los “referidos” (entendiéndose como “referido”, a aquellas contrapartes que son recomendadas o remitidas por algún miembro de la alta gerencia o aun por empleados al interior de la organización), en cuyo caso, se obvian los estudios, aprobaciones o controles, cuando por el contrario, se debería efectuar un análisis y un conocimiento más detallado de sus operaciones y negocios, efectuando una debida diligencia mejorada o reforzada.

Listas Restrictivas

Muchos empresarios y muchos Oficiales de Cumplimiento (lo que es más grave, por el desconocimiento que ello implica) afirman que el único control eficaz en el riesgo de LA/FT es someter a las contrapartes a una revisión en las listas restrictivas, donde además, solo incluyen a la Lista OFAC o Lista Clinton y a la Lista de Naciones Unidas en la que se designan a los terroristas, pensando seguramente porque el acceso a dichas listas es gratuito y no les cuesta nada. En este sentido, es importante mencionar que existen más de 500 listas restrictivas en todo el mundo y que muchos de los programas (software) que se venden en el mercado verifican las contrapartes en todas esas listas e incluso algunos programas revisan también lo publicado en medios de comunicación haciendo más completo el análisis de dichas listas.

Existen algunas empresas que hacen esta revisión en estas dos listas (OFAC y Naciones Unidas) por su cuenta para minimizar gastos y la primera pregunta que haríamos para verificar si están haciendo bien la tarea es: ¿Cuáles contrapartes están revisando en las listas? ¿Solo Clientes? ¿Con qué periodicidad están revisando sus contrapartes? ¿Cómo garantizan que la lista contra la que están verificando las contrapartes, es la lista más reciente emitida por OFAC y Naciones Unidas? ¿Se está dejando evidencia de dicha revisión? Como ven, son muchos aspectos que deben ser revisados y verificados y el hecho de hacerlo a través de un software o por su cuenta no garantiza efectivamente que la tarea se esté haciendo bien.

Personas Expuestas Política y Públicamente (PEPs)

Este es un tema muy complicado donde ni los reguladores ni los sujetos obligados ni los sujetos de reporte relacionados con el riesgo de LA/FT han entendido la importancia de lo que significan los PEPs.

Solo cuando se hace público un caso de LA/FT o sus delitos fuente, las empresas, los gobiernos, los medios de comunicación, los Oficiales de Cumplimiento reaccionan y sólo lo hacen por el riesgo reputacional que eso representa. Para comprobar esta afirmación, tomemos como ejemplo, el caso de corrupción de la FIFA y en particular este mismo caso de la FIFA a través del organismo regional de la Conmebol en Suramérica.

La primera pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿Teníamos identificados como PEPs a los directivos de las Federaciones de Fútbol nacionales, y no solo a ellos, sino a todos los miembros del Consejo Directivo, a sus administradores, a los contadores, a los auditores, a los revisores fiscales? Hoy diríamos que sí, porque ya conocemos el resultado de las investigaciones, pero estamos seguros que la mayoría de las empresas que interactuaron con ellos no los tenían identificados y ni siquiera los conocían ni tenían un control sobre ellos y como dice la norma no es solo conocerlos sino efectuar una debida diligencia mejorada o reforzada sobre ellos.

Adicionalmente, se debe dejar evidencia de dichas revisiones y controles. Siguiendo con el caso de la FIFA, se acaban de reunir en Guayaquil, Ecuador, los Fiscales Generales de Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Argentina y Perú para intercambiar información sobre el caso de corrupción de los directivos de las distintas federaciones, porque consideran que aún no han sido identificados todos los implicados. Eso comprueba que esos PEPs involucrados en este proceso no han sido identificados y por consiguiente todas las contrapartes que tuvieron relaciones con ellos no efectuaron la debida diligencia y ni siquiera los conocieron como clientes.

Es preocupante, lo que dijo un reconocido cantante en una reciente entrevista de televisión, él (que no es sujeto obligado) no tenía por qué conocer a su cliente que lo contrató para una presentación ni tampoco se le hizo extraño que le pagara una alta suma de dinero en efectivo por sus servicios. Con esto se demuestra que no somos conscientes de la importancia que juegan los PEPs en nuestros negocios pero sobretodo del riesgo que ellos representan para nuestras empresas.

En otras jurisdicciones, se ha hecho un esfuerzo importante por parte de los gobiernos, donde al menos esos gobiernos han emitido una lista de los PEPs (al menos de los políticos) para que los sujetos obligados efectúan la debida diligencia sobre ellos. En Colombia, el gobierno está en mora de hacer dicha tarea.

Monitoreo y seguimiento

Algunas empresas consideran que cuando se habla del conocimiento del cliente, lo único que deberíamos hacer es la actualización de los datos de los clientes y olvidan que lo más importante es verificar a través de la transaccionalidad del cliente durante un período determinado, la razonabilidad de las operaciones del cliente comparado no solo con su competencia sino con el resultado del sector o la industria a la que pertenece. Esto es lo que determina la inusualidad o lo sospechoso de sus operaciones o transacciones.

Este monitoreo y seguimiento debe ser constante y oportuno. No debe ser anual o semestral, debe ser continuo y para esto se deben desarrollar herramientas, análisis y tareas que permitan verificar la transparencia de sus operaciones y se debe dejar evidencia de ello.

Si nuevamente retomamos el caso de corrupción de la Conmebol, comprobaremos que esto es cierto. Sólo a raíz de las investigaciones por parte de los fiscales, se pudieron comprobar transacciones cruzadas de dinero entre los directivos de las diferentes agremiaciones nacionales, que pretendían desviar el beneficiario final de dichos dineros. Sin embargo, si se hubiera efectuado la verificación de la transaccionalidad se hubiera detectado que los montos girados no correspondían con la naturaleza de las operaciones ni tenían los soportes que justificaran dichos desembolsos.

Las empresas deben disponer de herramientas que permitan a través de la tecnología detectar operaciones inusuales y sospechosas que deben ser verificadas, analizadas y reportadas en caso de ser necesario. Mantener estadísticas, informes, reportes de las transacciones no solo de los clientes sino de todas las contrapartes garantizan que el monitoreo y el seguimiento sean verdaderamente eficientes.

Tipologías

Una de las tareas importantes no solo del Oficial de Cumplimiento sino de todos los empleados es conocer verdaderamente al cliente, conocer su industria, conocer su sector y lo que es más importante en el tema LA/FT, conocer las diferentes tipologías utilizadas por los delincuentes para lavar activos o financiar el terrorismo en su industria. La Universidad Externado acaba de publicar un extenso estudio sobre la Minería en Colombia, en el que por ejemplo, expone la asociación de las bandas criminales con la minería ilegal, que genera entre otros, lavado de activos, financiación del terrorismo y otras actividades ilícitas.

Sin embargo, teniendo en cuenta que los delincuentes innovan en sus formas de delinquir, las empresas no se pueden quedar en estudiar las tipologías detectadas por las autoridades, sino estar a la vanguardia estudiando las nuevas formas de delinquir y como esas nuevas formas podrían impactar su negocio. Este conocimiento, en teoría, le podría generar a la empresa las señales de alerta necesarias para detectar el lavado de activos y la financiación del terrorismo.

Se supone que si las empresas conocen verdaderamente su negocio, podrían determinar claramente las señales de alerta de lavado de activos y financiación del terrorismo pero por nuestra experiencia podemos afirmar que son muy pocas las empresas que luego de un juicioso estudio hayan podido establecer las señales de alerta necesarias para prevenir o detectar estos delitos en su empresa.

Aprendizaje continuo

Para los nuevos sujetos obligados (empresas del sector real) es un reto primordial seguir capacitándose en el tema de LA/FT, y lo que es mejor, no creer que su modelo de administración de riesgo es perfecto o infalible, sino que por el contrario es susceptible de mejora y que una vez implementado debe ser medido, revisado y ajustado preferiblemente por un ente externo para garantizar la mejora continua del sistema.

Capítulo aparte merece el tema de financiación del terrorismo. En un artículo anterior titulado: “Los retos pendientes para identificar el riesgo de financiación del terrorismo”, decíamos que los mitos que se tienen en relación con la financiación del terrorismo, nos ponen de presenten los riesgos a los que se exponen las empresas del sector financiero y del sector empresarial por su desconocimiento sobre el fenómeno de financiación del terrorismo. Las experiencias que se han tenido en todo el mundo han sido desalentadoras, debido a que los gobiernos, las autoridades regulatorias, los organismos internacionales, las empresas, los expertos y los ciudadanos en general desconocen casi por completo este delito y la forma de prevenirlo.

Esto lo corrobora en un reciente informe, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que afirma que el mundo ha minimizado el riesgo de financiación del terrorismo y que por el contrario los terroristas han modificado su forma de operar mientras que los gobiernos, los reguladores y las entidades de control se han quedado rezagados en el conocimiento y en la investigación de este delito. Por todo lo anterior, es importante estudiar y conocer en detalle este tema, sus tipologías, sus actores y la forma como pueden impactar a las empresas.

Jurisdicciones

Muchas empresas no han tomado muy en serio, este factor de riesgo. Algunos manifiestan que estando en Colombia, el riesgo de LA/FT es alto sin importar la región donde se opera y eso no es tan cierto. Por el contrario, algunas pocas empresas que si han hecho cuidadosamente la tarea al identificar el factor de riesgo de la jurisdicción y al analizar el riesgo tan alto que tenían en algunas jurisdicciones han determinado cerrar sus operaciones en dichas regiones sin importar el efecto de dichas decisiones en sus utilidades, porque están conscientes del impacto en la empresa y en sus utilidades que se generaría al materializarse un riesgo de LA/FT.

Reportes a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF)

Al respecto se debe profundizar un poco más, porque muchas empresas no han comprendido lo que significa un reporte a la UIAF.

Algunas empresas efectúan un reporte negativo, es decir, reportan que en sus empresas no ha pasado nada anormal o sospechoso durante un período determinado. Sin embargo, muchas lo hacen, porque no han tenido el tiempo necesario para efectuar verdaderos análisis de las operaciones de sus clientes, proveedores, empleados, etc., y creen que enviando el reporte negativo están cumpliendo con la tarea, cuando en realidad el riesgo LA/FT lo sigue asumiendo la empresa.

Por eso, es muy importante efectuar análisis concienzudos y detallados de las operaciones dejando evidencia de ello y así efectivamente establecer el control de sus operaciones y de la tarea encomendada en la norma.

Gestión documental

Por último y no menos importante, está la gestión documental al interior de las empresas. En este mundo informático, donde ya muchas de las transacciones se hacen electrónicamente, se piensa erróneamente que por este motivo las transacciones, las decisiones, las operaciones no tienen soporte documental y esto está creando un problema muy grande en el futuro para demostrar la razonabilidad de las operaciones en caso de una investigación. En el caso de la Conmebol, cuando un fiscal preguntó por el soporte de una operación sospechosa, el contador y el tesorero de la entidad contestaron que la creación, la decisión, y la aprobación de la transacción había sido efectuada verbalmente por un funcionario de la entidad y que no tenían un soporte para demostrar la operación. La entidad financiera intermediaria de la transacción tampoco tenía un soporte documental. Nos preguntamos: ¿tal vez no tenía el soporte documental debido a la familiaridad e importancia de la cuenta bancaria? No tenemos la respuesta, solo generamos la inquietud.

Por eso, la gestión documental adquiere una gran importancia en la prevención y control del riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo al interior de las organizaciones.

¿Por qué de una auditoría de cumplimiento del riesgo LA/FT?

De acuerdo con todo lo expresado anteriormente y ya sea que la empresa haya contratado un tercero para implementar el SAGRLAFT o lo haya hecho con recurso humano interno, es necesario que las empresas efectúen una auditoría de cumplimiento que verifique no solo el cumplimiento de la normativa vigente expedida por la entidad de control correspondiente, sino que cumpla con los estándares internacionales para minimizar el riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo.

Esta tarea debería ser desarrollada por una profesionales idóneos que garanticen una mirada objetiva e imparcial del trabajo efectuado al interior de la empresa en el último año, no solo por el Oficial de Cumplimiento sino por la alta gerencia, por los gestores de riesgo, por los empleados, por auditoría interna, por la revisoría fiscal y en general por todos y cada uno de los empleados comprometidos en la gestión del riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo.

En este riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo, la principal consideración que se debe tener en cuenta es que en caso de que se materialice el impacto en la empresa es catastrófico, no solo por la multa impuesta por las autoridades (en este caso, $137.891.000 pesos colombianos) que sería lo de menos, sino por los riesgos asociados: Legal, Operativo, Reputacional y de Contagio que impactarán significativamente a la empresa.

Hay tareas pendientes, sintonizar el SAGRLAFT con los riesgos de fraude, soborno, corrupción y contrabando, ajustar los modelos de negocio de las compañías colombianas que operan en el exterior con la Ley 1778 de 2016 sobre soborno transnacional y de las compañías que tiene operaciones de comercio exterior con la Ley 1762 de 2015 o Estatuto Anticontrabando.

Articulo tomado de http://antilavadodedinero.com/

Autores:

*Juan Pablo Rodríguez C. Escritor, conferencista y consultor internacional. Presidente y Socio de Rics Management.

**René M Castro V. Escritor, conferencista y consultor internacional. Certificate on Corporate Compliance and Ethics, New York University. Vice-Presidente & Socio RICS Management

jueves, 3 de marzo de 2016

Estrategia Disney: como desarrollar la creatividad

Artículos interesantes que se encuentra uno en internet y que bien vale la pena leer.


Hablar de la Historia de Walt Disney es marcar una división en este tema ya que si abundamos en la persona o en el quien fue Walt Disney en vida, podremos ver que fue un joven entusiasta que no dejó nunca de luchar por lo que deseaba, innovó en la animación del cine en los primeros años del siglo XX y que corrió con la suerte y el acierto de crear un personaje capaz de seducir los gustos de los personajes más reconocidos de las primeras épocas de 1900. Su capacidad de creación era realmente impresionante, tanto para nuevos personajes como para extender su visión en un mercado inexperto como lo fueron los campos que después se convertirían en verdaderas obras arquitectónicas en donde hoy se presumen decenas de parques temáticos a lo largo y ancho del mundo.

Hay un tema muy interesante que se ha utilizado en esta gran compañía de entretenimiento y sin duda es la gestión de las nuevas ideas, para lo cual traigo a ustedes la estrategia Disney, que básicamente consiste en el proceso creativo utilizado por Walt Disney y sus colaboradores para desarrollar sus exitosos proyectos. Esta estrategia consta de tres etapas en su desarrollo: "el soñador", "el realista" y "el crítico". Cada una de estas fases tiene un objetivo definido que sirve de base para la siguiente.

El soñador
En esta fase se exponen todas las ideas que nos vengan a la mente , no importa cuan locas o imposibles sean. Aquí no existen la moral, la lógica o los puntos de vista. Todo es válido.

El realista
Esta es la fase del análisis. Aquí se plantean las ideas de la fase anterior y se descartan las que no sirvan al proyecto. Quizás sea necesario en algunos puntos volver a la fase anterior para modificar algunas ideas que no se adapten completamente al proyecto a realizar.

El crítico
Aquí se evalúa qué es lo que hace falta en nuestro proyecto y cuales son los puntos de vista que no se tuvieron en cuenta. Esta fase sirve para descubrir las faltas de las etapas anteriores.

Es importante tener en cuenta que este proceso no es lineal, sino que funciona de una forma circular. Esto quiere decir que no basta con pasar una vez por cada una de estas etapas para formular un proyecto. En la mayoría de los casos, es necesario volver al soñador para modificar ideas que rechazó el realista, y las faltas que haya descubierto el crítico deben ser evaluadas por los otros dos.

Es importante que estas fases se mantengan separadas entre sí. Es muy común que, estando en la fase soñadora comencemos a crear un plan o descartemos ideas por ser imposibles, al mismo tiempo que el crítico nos hace un comentario negativo. Esto no debe ocurrir, ya que limita nuestra capacidad creativa. El soñador debe soñar, el realista debe evaluar y el crítico debe mejorar. Estas son las funciones de cada una de estas fases, y sise siguen de esta manera nuestro proyecto pronto tomará forma.

Saludos.
Excelentes consejos de Warren Buffett

En ocasiones encontramos publicaciones o imágenes con resúmenes de información que vale la pena leer y cada cual analiza y toma lo que le pueda servir para su vida personal o empresarial.

miércoles, 17 de febrero de 2016

En Colombia se blanquean $20 billones al año

ECONOMÍA 16 FEB 2016 - 11:12 PM En Colombia se blanquean $20 billones cada año


En 2017, el Fondo Monetario Internacional (FMI) vendrá a Colombia para evaluar el sistema antilavado de activos y verificar si el país implementó las 40 recomendaciones que el Grupo de Acción Financiera (Gafi) les hizo a varios países de América Latina, y así poder determinar si ingresa a la lista roja de naciones con deficiencias en la prevención del blanqueo de capitales. Por eso, la Unidad de Inteligencia y Análisis Financiero (UIAF), en coordinación con la Cámara de Comercio Colombo Americana (Amcham Colombia), inauguró esta semana un curso intensivo de análisis de riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo para distintos empresarios del país.

El propósito: capacitar a los gestores de riesgo para enfrentar dichas amenazas, que afectan la seguridad económica del país. Las cifras hablan por sí solas: a la fecha, en Colombia, solo de dineros del narcotráfico, se lavan más de $20 billones cada año, de los cuales la UIAF, con todos los avances tecnológicos, apenas logra interceptar $2,7 billones en promedio. Así, pues, mientras en el mundo el estimado del dinero que les quitan a los ilegales representa 20 centavos por cada 100 dólares, en el país la unidad logra arrebatarles 13 dólares.

Esto es: 0,20 % frente a 13,8 %. A pesar de que el país avanza en la detección del blanqueo de capitales, esa brecha debe estrecharse aún más de cara a recibir el próximo año la evaluación minuciosa del FMI. Y más aún en el sector real de la economía (empresas, industrias, manufacturas, etc.), pues según Javier Gutiérrez, subdirector de análisis financiero de la UIAF, los banqueros han incrementado las medidas de protección ante el intento de los criminales de blanquear su dinero. De todas maneras, los ojos están puestos en todos los sectores de la economía del país, principalmente en el minero-energético, donde la Unidad ya ha encontrado casos.

De acuerdo con la UIAF, Colombia no solo debe cumplir con la inclusión de las 40 recomendaciones legales, sino también dar resultados. Algo en lo que está avanzando desde el año 2010, cuando apenas las personas naturales y jurídicas obligadas a reportar sus ingresos ante la UIAF eran 5.569, y hoy ascienden a 37.674. De otro lado, tiene 16 bases de datos propias y avanza en superar las estadísticas: desde 1999 hasta 2015, han llegado 151.000 reportes de operación sospechosa a la unidad, y aunque todos se analizan, de cada 100 reportes solamente el 7 % ameritaban desarrollar un caso. Por eso, el sentido de estas capacitaciones es avanzar en una mayor efectividad en la gestión del riesgo de las empresas.

Publicado por el diario El Espectador

sábado, 13 de febrero de 2016


La Ética y la Reputación Empresarial





Actualmente estamos viviendo una época de la historia compleja. Somos incrédulos ante los riesgos y amenazas que nos envuelven, ciertamente sutiles, cambiantes y sorpresivas. Ahí están los mercados financieros desbocados, las transiciones políticas y económicas y el terrorismo ideológico y radical. 

Y cómo no, los problemas medioambientales, la biodiversidad, el cambio climático, los enfrentamientos étnicos, los fenómenos demográficos, de distribución de la riqueza, de los recursos, y los increíbles retos del desarrollo tecnológico y, también, los desastres naturales. Estamos embarcados en un proceso histórico, en donde se está modificando la visión acerca del rol y la responsabilidad de los estados, de la sociedad civil, y de las organizaciones empresariales.

Las empresas, sus negocios, no pueden abstraerse de este entorno. Como tampoco lo pueden hacer del surgimiento de nuevos mercados como China, India, Brasil y su futuro poderío económico, tecnológico y humano, de las nuevas e innovadoras formas de comunicarse a través de las redes sociales como Twitter, Facebook… de innovadoras formas de ocio como Hulu TV, iPod, o del nuevo cine tridimensional que abstraen al consumidor.

A este coctel de cambios vertiginosos añada las graves crisis corporativas, los escándalos financieros y de corrupción recientes, la incertidumbre económica, y obtendrá como resultado que la credibilidad de las empresas y de sus líderes como organizaciones capaces de vertebrar a la sociedad y liderarla en la senda del crecimiento económico y la consolidación ética y de valores, está puesta en duda, hoy más que nunca.

Decía Amartya Sen, Premio Nobel de Economía, qué “la ética económica es un factor indispensable para el desarrollo de las economías del mundo”. Esto es así porque son las empresas, con su capacidad de vertebración social, las que facilitan el crecimiento y desarrollo de las naciones. Pero, históricamente, las empresas han estado exentas de toda responsabilidad que no fuera la de producir riqueza, como si a nadie importara la forma como la obtenían.

Pero la sociedad se está haciendo más exigente, más crítica, menos permisiva. A medida que crece la demanda de responsabilidad, las expectativas sobre el comportamiento de las empresas están evolucionando. Se les exige un mayor protagonismo, un apoyo activo al desarrollo sostenible, a la integración social, al fomento de los derechos humanos, a la co-responsabilidad económica, y todo ello desde la integridad y la transparencia en la gestión. La ONU advierte al mundo empresarial que “son ellas, las empresas, quienes tienen la capacidad de financiación, los recursos, la tecnología para realizar los cambios que son necesarios para enfrentar los principales problemas sociales, económicos y medioambientales que tiene el mundo”. El razonamiento que subyace en esta petición es claro; las empresas son la primera fuente de inversión en capacidad productiva y generación de empleo y riqueza en la mayoría de las sociedades.

Los valores de la empresa
Históricamente, la empresa se ha focalizado en la gestión de sus activos tangibles para proteger su reputación a través de una actuación financiera impecable. Pero la nueva economía basada en el conocimiento y la innovación constante exige la gestión de otros activos vitales y de carácter intangible; la transparencia, la conducta ética, la co-responsabilidad social, el desarrollo sostenible, y la consideración de los intereses de los grupos de interés (stakeholders) a largo plazo.

Entramos en la era de los “consumidores informados y comunicados”, que exigen hacer negocio con las empresas que demuestran su comportamiento responsable.

Aquellos esperan que los productos y servicios que adquieren hayan sido producidos de forma ética y sostenible y reflejen sus propios valores. Las empresas son organizaciones formadas por personas que disponen de una capacidad de transformación e innovación muy amplia. Conceptos como “valor económico”, “conservación del entorno”, “integración social”, “comportamientos y formas de relación”, configuran valores que estimulan el desarrollo ético, personal, profesional y emocional de las personas que trabajan en ellas, y así poder hacer frente a la demanda del nuevo consumidor. Si no fuera así, millones de consumidores y usuarios están preparados para, a toque de Twitter, actuar y desacreditar o hacer desaparecer productos, marcas y empresas.

El mercado tradicional de transacciones entre vendedores y compradores ya no existe. Ahora, se trata de construir “relaciones de afinidad y confianza” con el ciudadano.

Por qué importa la ética empresarial
Hace sólo unos años, bastaba con operar en el mercado para que una empresa fuera aceptada por sus stakeholders, pero ya no es asumible. La confianza del consumidor se ha deteriorado por los gravísimos escándalos de corrupción y vacío moral que en los últimos años han asolado a sectores económicos como el financiero (Bearn Stearns, Lehman Brothers, Madoff), el energético (Enron), las telecomunicaciones (Worldcom), el automóvil (Toyota), la tecnología (Siemens), etc.

Es nuestra responsabilidad promover una gestión inteligente, proactiva, de la reputación de la empresa, basada en una profunda reflexión ética e integración de valores sociales aceptados. Es un asunto de extrema importancia, ya que afecta a la supervivencia del modelo empresarial que conocemos.

Diversas investigaciones han mostrado que las compañías con una excelente reputación obtienen una tasa de rentabilidad mayor que la media. Un 1% de cambio en la medida de la reputación puede equivaler a un 3% de cambio en el valor del mercado.

La sabiduría ética para saber gestionar la reputación y sus riesgos asociados se ha convertido en un elemento diferenciador clave para las empresas al finalizar está primera década del siglo XXI.

La gestión de la reputación empresarial es, y será, esencial para sobrevivir en los mercados. Porque permitirá a las empresas y organizaciones:
  • Asegurar la gestión ética de todo el proceso productivo. 
  • Diferenciar sus marcas en medio de la epidemia de “infoesclerosis” de los nuevos soportes y redes de comunicación universales. 
  • Minimizar los riesgos operacionales y corporativos. 
  • Reducir los costos productivos y de gestión de los intangibles. 
  • Atraer a los inversores que buscan empresas orientadas a la gestión del beneficio de forma ética y responsable. 
  • Retener a los mejores talentos profesionales. 
  • Trabajar con los mejores socios y proveedores. 
  • Innovar, encontrar procesos más eficaces de hacer mejor las cosas. 
  • Conquistar y fidelizar a los mejores clientes. 
  • Asegurar el capital financiero y humano. 
  • Ser reconocidos y aceptados en su justa medida por la sociedad. 
  • Ser la primera opción por la fiabilidad de sus productos y servicios. 
  • Ser competitivos, rentables, flexibles en base a una gestión guiada por la ética de los valores que la sociedad nos demanda y exige. 


Articulo referencia de la página web: http://www.gestion.com.do
La importancia para las empresas de conocer con quien se tienen vínculos (comerciales, contractuales, etc.)





En mis últimos años dedicados a temas de Auditoria y recientemente sobre la gestión de cumplimiento he podido comprender los riesgos y la importancia de conocer con quien nos vinculamos comercialmente y contractualmente. 

Para las compañías suele ser más importante obtener un beneficio económico que considerar o dimensionar la exposición al riesgo reputacional y legal, inclusive no se mide el impacto y la probabilidad de algunas multas o sanciones o inclusive se desestiman por que es más importante cumplir la "cuota" o mostrar resultados.

En otras ocasiones asumimos que si el cliente o el tercero tienen una cuenta bancaria, o por que trabajan con la empresa X o Y que son reconocidas por ese solo hecho ya podemos aceptarlas y no vamos a tener ningún riesgo y que no pueden haber inconvenientes.

Adicionalmente en algún momento nos esforzamos por hacer algún tipo de indagación previo a cualquier vínculo (comercial, laboral, contractual, etc.) pero después nos olvidamos de la trayectoria o reputación que pueda tener posteriormente ese proveedor, cliente o empleado de cierto cargo o nivel por que creemos que no estamos expuestos o no medimos los riesgos que podemos tener. (consejo: establezca un periodo para revisar nuevamente los antecedentes de las personas o empresas con las cuales tiene algún tipo de vínculo que le dé la tranquilidad de que no hay riesgos reputacionales o temas delictivos de por medio).

A donde quiero llegar con estos comentarios, pareciera que estoy tratando de vender algún servicio o software pero no, simplemente considero que es muy importante que las empresas e inclusive las personas naturales tengan claro que existen riesgos de vincularnos con empresas o personas dedicadas a actividades asociadas a delitos como lavado de activos o que nos puedan utilizar para tratar de ocultar operaciones ilegales.

En el mercado existen empresas y aplicaciones que venden el servicio de consultas de antecedentes de compañías y personas para evitar tener que realizar consultas en listas de control nacionales e internacionales. Si se dispone de tiempo y algunos recursos ésta actividad se puede realizar de forma fácil y rápida en algunos casos, dependiendo del nivel de conocimiento al que se quiera llegar y los antecedentes que se vayan identificando.

Igualmente hoy día a través de internet y las plataformas de búsqueda basta dar el nombre de una persona o de una empresa y podemos observar mucha información (de aquí surge otro tema para que se tenga en cuenta, mucho cuidado con el nivel de información que usted publica por que tambien existen quienes buscan conocer a otros con fines delictivos).

Les dejo esta nota para reflexión que utilizo en las capacitaciones de cumplimiento que realizo: El prestigio y el reconocimiento de una empresa o una persona no es fácil de construir de la noche a la mañana pero si es muy fácil perderlo por estar vinculados a investigaciones o por tener clientes, proveedores o empleados envueltos en procesos por delitos.

Otro aspecto que debe considerarse es establecer el tipo de negociaciones clave para la compañía y sobre las mismas centrar los esfuerzos de prevención y control; es decir para ciertos tipos o montos de negociaciones debe haber un proceso de conocimiento de la contraparte en mayor nivel de detalle que implique identificar su trayectoria, experiencia, reputación y antecedentes financieros y reputacionales.

Estoy tratando de ser muy general y no hacer referencia a una normativa en particular, simplemente busco crear un poco de conciencia sobre el tema y más aún cuando permanentemente se viene regulando el tema para diversos sectores con el fin de todos podamos contribuir con la prevención del Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo.

Para quienes estén interesados en estos temas me pueden ubicar a través de mi correo para compartir experiencias y practicas al respecto. En la parte derecha he publicado los links a varias listas de control que les puede servir en su proceso de identificación de proveedores, clientes, empleados, etc.

Un saludo especial para todos.

EDUARDO TOCORA LOZANO